Un reciente informe de la Auditoría General de la Ciudad (AGCBA) sobre la gestión del Cine Teatro El Plata ha revelado una serie de inconsistencias que afectan la transparencia administrativa y la integridad edilicia del complejo.
El documento detalla, entre varias irregularidades, incumplimientos a la Ley de Compras y Contrataciones Nº 2095 y advierte sobre un progresivo deterioro de la infraestructura a pesar de su reciente puesta en valor.
Al respecto, el auditor general Lisandro Teszkiewicz aseveró: “a esta altura no sorprenden los hallazgos en este tipo de auditorías. Es la máscara que no termina de caerse nunca porque son noticias que no llegan nunca a los grandes medios o se oculta tras el maquillaje del marketing, pero la mala gestión en Cultura es una marca registrada en el PRO desde siempre”.

En materia de contrataciones, el organismo de control detectó que se utilizaron procedimientos exclusivos para personas humanas con el fin de contratar personas jurídicas, soslayando los mecanismos previstos por la normativa vigente. Esta irregularidad se complementa con la falta de definición de los objetos contractuales (en un porcentaje contundente), lo que genera una redefinición sustancial de las condiciones.
Según el informe, esta falta de precisión impide demostrar de modo objetivo y suficiente que las prestaciones hayan sido efectivamente cumplidas, ya que no existen parámetros de verificación más allá de la letra del contrato.
Asimismo, se señaló una distorsión presupuestaria al detectarse que gastos ajenos al centro cultural fueron imputados al presupuesto específico del teatro. A esto también se le suma la omisión de los informes de disponibilidad de crédito necesarios para las licitaciones públicas.
Por otro lado, la falta de indicadores claros sobre la ejecución física del
programa impide establecer una relación directa con los recursos financieros invertidos, dificultando el control sobre la eficiencia real del gasto público.
Más allá de las “deficiencias” administrativas, el informe presenta evidencias de situaciones más preocupantes. Respecto a la situación edilicia, por ejemplo, la inspección técnica reveló severas filtraciones de agua provenientes del cielorraso y fallas en el sistema de impermeabilización y evacuación pluvial que comprometen la habitabilidad y conservación del sector.
Esta degradación de la infraestructura coincide con una oferta de servicios restringida, dado que los microcines del segundo piso permanecen inoperativos por razones presupuestarias, a pesar de que su apertura es considerada necesaria y razonable en función del beneficio social proyectado.

Para concluir, el auditor general remarcó: “No se trata solamente de deficiencias administrativas o falencias edilicias, se trata de una mirada sobre la cultura que encierra una forma de entender la sociedad. La Ciudad debe recuperar de una vez por todas la impronta que la ha caracterizado históricamente como un polo de ebullición de la cultura popular diversa y dinámica».
Y remató: «para que ello ocurra, la sociedad debe tener acceso al universo más amplio de expresiones culturales de tal forma que sus horizontes se amplíen y se desarrolle la imaginación creativa sin limitaciones. Los espacios como el cine-teatro El Plata, son fundamentales para ello porque deben permitir un acceso diverso, democrático e igualitario a las expresiones culturales. Una correcta y transparente administración, gestión y mantenimiento material resultan indispensables para el logro de esos objetivos”
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